Miradas cruzadas

16 mayo, 2010

Ella baja, de ojos verdes profundos, curvas pronunciadas y una sonrisa irresistible. Él normal, desfachatado, inútil, vago, desordenado. Ella eximia estudiante, gran artista, soñadora, mujer. Él veía la vida pasar, preso de la marihuana y de la soledad. Ella entusiasta, vital, linda, radiante. Él aburrido, desganado, sucio, deprimente. Los años vividos y el cielo que los cobijaba eran las únicas cosas que tenían en común. Ella vivía en su casa pulcra, con sus padres, su hermano, su perro. Él en su rancho, que cayó de a poco y que al parecer nadie lo notó. La humedad por todos lados y el olor a encierro que penetraba las narices. Ella sociable, mil amigas, mil planes. Él absolutamente solo, sin futuro, sin proyectos, sin razón.
La tarde iba cayendo, él salió de gira a buscar algún rincón, ella paseaba su perro. De pronto lo vió acercarse como sigiloso y se asustó. Temió lo peor. Él pálido trató de no hablar, ya se le pasaría. Él pobre pero honrado. Ella rica y desconfiada.
Sus miradas se cruzaron y como si nada hubiese en el medio, quedaron inmóviles. Sus ojos, los de él, apagados, tristes, moribundos se mezclaron con sus ojos, los de ella, verdes, brillantes, vitales. ¡Que idiotas se sintieron! Él sin saber que decir, ella sin saber que hacer. El perro que ladró sin parar y la gente que los vió como extraños, inmóviles por segundos eternos. Ella lo temió, pero veía en su mirada, la de él, algo que le congeló las manos, que le erizó la piel. Él como nunca atraído por alguien, de repente se sintió vivo, sin explicación. Agarró su bici, emprendió la huida, no quiso sentirse así. Ella siguió caminando, el perro que no paró de ladrar, continuó su camino como si no lo escuchase. Todo fué en segundos. Se sintieron como nunca.
Hoy su vida pende de un hilo, la de ella, el cáncer se la lleva, pero busca su mirada, la de él. Él, apenas respira, su cerebro ya casi no responde, pero también busca su mirada, la de ella.
Sobreviven, pensándose, buscando que el destino y sus ojos, los de ellos, se vuelvan a cruzar para el adiós.
Marcelo Moreira

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4 comentarios a “Miradas cruzadas”

  1. Alba Dijo:

    me gustó el cuento,me parece atractivo el hecho de que mundos diferentes puedan encontrarse, solo cambiaria el final..tal vez seria bueno que ambos pudieran llenar sus vacios al final..esa cosa de sentirse vivo realmente..si ,bien tal vez no sea saludable el que una persona le de sentido a tooda tu vida ya que uno mismo le da sentido a su propia vida…

  2. victoria meza Dijo:

    me encanta! la verdad sin palabras. parece ese amor eterno que creo yo todos buscamos. tan fácil es encontrarse a veces..

  3. Dori Dijo:

    Hay Marcee! me dieron muchisimos escalofrioss ese final por Dioss! es muy lindoo
    porque agarraste esa idea dentro de todo “típica” del pobre y la rica.. y la describiste muy bien.. y con un final qe no se porqe pero no me lo esperaba.. asiqemas qe genial te salio :)
    te mereces unos super aplausoos ^^
    un beso Marcee, te quieroo :)
    Tarde, pero seguro llego mi comentario :B

    (we recien me asuste todoo, me dijo error no se qe y pense qe iba a tener qe escribir todo de nuevo u.u) casi me infarto

  4. Aleja Valderrama Dijo:

    señor esta bueno el escrito … dicen que los polos opuestos se unen y que una mirada dice mas que mil palabras ….
    Sabes que sentí como que las dos personas eran una no por la forma en que lo describiste obviamente si no como la interpretación que le doy yo lo vi como ese doble yo que dicen los psicólogos que hay en cada uno… y del final que te digo es muy triste para mi pero al fin y al cabo no todo es color de rosa así que ….


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